ABRAZOS ETERNOS, ABRAZOS DE VERDAD…


Cuando llega a la luz un descubrimiento arqueológico, todos los medios de comunicación se vuelcan hacia él.   Hallazgos que permanecieron ocultos por miles de años ,  y de pronto, la mano del hombre los revela. El descubridor, pasa a ser un co creador y una realidad dormida se despierta.  Quiero relacionar de alguna manera a la arqueología con el amor, y traer el caso de un hallazgo de “abrazo eterno”

Corría el año 2007. La arqueóloga italiana Elena Menotti y su equipo fueron los descubridores de los amantes: dos esqueletos de cuerpos abrazados con una antigüedad de 5000-6000 años. Era en una zona industrial: Mantua, Italia. Los cuerpos, son de una pareja de jóvenes. Y su imagen, recorrió el mundo.

“No hay precedentes de este tipo de entierro doble, mucho menos de dos personas abrazándose; y estos están abrazándose de verdad”

Image

 

 

ASÍ DE RARO / ESCAPE AL VACÍO


Hoy me acordé de ti, amor ingrato.

Como quien no quiere la cosa y de casualidad, rebuscando en los recuerdos palpables, esos que dejé ahí tirados y me encontré hoy…  Siempre así: como quien no quiere la cosa.

Estoy bien y sé que poco te importa, pero agradezco que no preguntes, eso hace las cosas menos extrañas; porque a mi si me da curiosidad  “sana” , curiosidad por ti claro, y así es menos raro, así mi interés parecerá cotilleo.

Y es que yo,  aquí feliz con mi historia de amor; esa que no vi venir y sigo esperando; Sigo pensando en el final ese, el que me inventé yo de alguna forma, en el final que me trajo un poquito más aquí,  aquí donde todo está bien, aquí donde la vida no es perfecta pero es maravillosa, aquí donde a veces me duermo cansada pero segura, aquí donde me dejaste tu, aquí donde te dejé yo.

No sé con exactitud si tus bonitos recuerdos son malos, si tus desagradables recuerdos son buenos y viceversa (ya sabes, siempre hay la opción de la viceversa); pero en cambio, sé que no te debo las gracias de nada, ni me debes disculpas de nada (aunque serian mil “lo siento mucho”),

Espero que tú recuerdes poco o casi nada, eso sería lo ideal. Yo creo que sólo así no quedarían huellas de nada, a ti y a mí nos convendría. (Por eso de tener tú la conciencia tranquila y yo por comodidad.).

Amor ridículo, Has de darte cuenta, que cuando me acuerdo de ti, escribo  anómalo.

Así como para que sólo yo entienda, es como si aun hablara un lenguaje secreto que solo yo me sé, para no decirte en cristiano que te amo, o mejor dicho que te amé,

Que te amé y te usé, para escribir así.

Así de raro

 

BUSCÁNDOME


 

Cuando era tú… Cantaba, bailaba, Reía!!

Cuando era Yo… No recuerdo en qué momento fue eso, tuvo que ser antes de este día… Antes de ayer… Antes de cristo… Luego de nacer el pelo, la razón, los dientes, antes de arrancar el resto…

Tuvo que  haber sido (si es que fue,  no es ahora…  mi memoria me falla…) Debió ser en el  momento de la mitad, entre el estudio y el anhelo, mi centro…

En mi ciclo de suelo de fertilidad… Progresivamente fue…

Repiqueteaban  canciones, y me iba muriendo… y las estaba cantando y me estaban consumiendo y era en absoluto,  a pesar de mi  propia  ausencia y reía.

Cuando era Tú Cantaba, bailaba y reía, pero ya no eres Tú, y Yo tampoco…  Y no me encuentro. 

 

Nota: Este post nació una tarde sin lógica …  Desde el mirador del  faro,  Marbella, 2011

CARTA A LA ESTRELLA FUGAZ


(LÁGRIMAS DE SAN LORENZO )

Fuiste su aliento en medio de una noche de desconsuelo y silencio… Cuando sus ojos te vieron  se deslumbró por tu luz y supo que eras tú, su buena estrella…   Alentando cada pensamiento cansado de morir minuto a minuto…

Naces para cumplir deseos,   anhelos de  corazones disernidos, jalonados por las peripecias de la vida.

La dama, sigue mirando al cielo, habla con la luna desde su terraza y se maravilla con tu paso fugitivo,  creyendo en tu poder, en tu fuerza para hacer realidad, momentos indestructibles por el tiempo.

La noche, la Dama acurrucada al lado de su caballero…  abrigados por  el manto de tus otras hermanas, las estrellas. Pernoctados por la suave y ligera brisa que apenas acariciaba sus cabellos …

Los deseos se cumplen, gracias a ti, estrella fugaz.

Nota del autor: Ey!! Quise invitarte a ver las estrellas fugaces, pero el cansancio me venció, sin embargo mi deseo, ya se estaba cumpliendo.

Sigo creyendo que las estrellas fugaces, aunque vayan de prisa, escuchan nuestros deseos.

LA ESTACIÓN DE LOS VIAJEROS …


 

Estación, eres silencio eres noche en el tiempo comenta tu amigo el reloj, que día tras día te observa recibir  con brazos abiertos  en la llegada, y despedir con lágrimas en  la salida…   

Una muchedumbre de emociones, que componen el mundo  que gira y gira a pesar de ti, a pesar de mí, a pesar de todo…

 Gente que va y que viene y a veces ni lo uno ni lo otro, gente que espera guardando un beso de bienvenida, para quien viene a lo lejos, gente  que no guardan  nada y se diluyen en  la tristeza apoltronada en su equipaje, pensamientos, motivos, proyectos, que viajan sobre ruedas kilómetros y kilómetros con un solo objetivo en común, VIVIR.

La estación para el viajero, es  la parada obligada a pensar que estamos vivos, que nos movemos, para poder expresarnos, para poder curarnos de la enfermedad de la soledad, para embalsamar a besos a nuestro amor, para estrechar los lazos familiares, para seguir pensado que gracias al sentimiento, es posible estar más cerca de ti.

Rompes con un beso en la llegada de una sonrisa que espera latente,  Fundes en un abrazo la expectativa, haces que la distancia no importe, por que detrás de los kilómetros alguien espera…  

El caso es, que el Viajero es de su Estación, y la Estación la madre que recibe a su hijo después de un largo éxodo tras la batalla, ya sea que traigas la victoria o la derrota.

Así que Viajero,  sigue caminante, hacedor de sueños, curandero de tu alma, que la Estación seguirá de brazos abiertos, haciendo de la distancia una excusa mas para acercar las almas y mientras yo, seguiré pensado que gracias al sentimiento, es posible estar más cerca de ti.

PUDO SER, PODRÍA SER.


No sé si mi corazón, está exánime  o aún vive…  Sólo sé que no le escucho latir.  Dolor  profundo. Dolor  lento y constante cada minuto.  Me acusa esta  casa, mi habitación acuna impotencia, rabío ante el cielo… Dolor profundo,  acampa en mi lado izquierdo del pecho como un dependiente a las drogas tumbado en la calle.    

¿Qué es mi nombre, ahora que la soledad, la ausencia la agonía, sobrepasa mi existencia ? Mi nombre, no es más que una chapa de hojalata,  pegada a un corazón moribundo, amontonado en el desguace de tu olvido, junto a aquellos nombres  que ya no pronuncias.

Dueles en el alma,  tanto como el tiempo que te tuve a mi lado, tanto como  la primera palabra que pronunciamos y las que quedaron por decir, tanto como nuestra primera vez,  tanto como la última vez y las futuras, tanto como lo que nos faltó por  hacer,  tanto,  tanto tanto…  Que  mis ojos sangran de impotencia… No sé vivir así,    en vano, sin ilusión…  

No debí sacarte de mi  cajón de  lo imposible… 

 Prefiero estar dormida, así mi realidad no me angustia,  y sueño, y  en mi sueño recurrente  me persigue  una  imagen, de tantas que protagonizo contigo,   y es que un día cualquiera,  vengas a por mi, en un impulso de locura, de esos, al estilo película americana, y  me sonrías.  no, no  diremos ni una sola palabra…   Por que no haría falta…  

Es lo que tienen los  sueños , que se pueden contar,  para que se hagan realidad …

 

Por lo que pudo ser  y Podría ser…  

MI NUEVA YO, ME ESPERA..


Hoy me senté a esperar que volvieras, en un lugar nuevo… Nuevo, como tu… Como la Yo, nueva  que debo  ser, me senté a esperar que te acuerdes de volver, que te acuerdes de ti, e imagines que te espero… Sentada aquí donde conoces…  Callada… con la garganta fría… con el vaso frío y servido esperando también…  Esperando que te recuerde un poco más.

y me vi a mi misma en espejos, y me noté a mi misma y a la Yo, que era ahora, la Yo, gastada cansada de tanto mirar la hora, la Yo, cansada  de tanto observar  aviones, y los bancos  de la barra del bar que  guardaban historias (no mías … no tuyas…), historias de barras de espejo, de vasos y esperas… Historias tan propias como la nuestra… Y te volví a esperar.

Otra barra, un banco más…  Y atravesé los cielos (los espejos)… gastada… Tan cansada de mirar la hora, y noté que escribí un último  poema (uno mas).